• Autor Daniel Fernández

¿Escribimos para vender o para nuestra autorrealización?

Si uno busca artículos sobre el afamado y deseado ingreso pasivo, entre las opciones casi siempre encontraremos escribir un libro. Esto deja claro que muchas personas consideran que escribimos para vender, lo cual no está del todo mal. No obstante, según mi experiencia he aprendido que no debemos escribir solo pensando en vender por dos razones principales.


Primero, si no nos dedicamos exclusivamente a esta actividad, es probable que logremos escribir, editar y publicar un libro por año (con suerte y mucho orden). Según distintas fuentes que he buscado, por año se publican aproximadamente 2.2 millones de libros al año. Por lo tanto, nuestra pequeña criatura entra a un océano de libros en el que competir y la probabilidad de que nos convirtamos en un verdadero best-seller son escasas.


No estoy diciendo que no llegarán a encabezar las listas de libros más leídos, solamente les advierto que es sumamente difícil de lograr. Por esa razón, creo que escribir para vender como única motivación es arriesgado y puede llevar a desmotivarlos o desmotivarlas.


Aclaro que sí considero que debemos ponernos metas de venta y luchar por lograrlas para recuperar nuestra inversión y motivarnos a seguir alcanzando más y más lectores y lectoras. Solo que esto debe ser parte de lo que nos enorgullece y motiva a escribir y publicar, y no que se convierta en nuestro único objetivo o la única razón por la cual amamos escribir.

Segundo, el proceso de escribir, editar, publicar y mercadear es extenso (se mide en meses y no días), y es cansado. Tale of Two Brothers me tomó más de seis años desde su primera palabra hasta su publicación, mientras que Testigo de mi muerte me tomó casi dos años. No sé ustedes, pero si mi única motivación fuese vender, habría empezado un emprendimiento que me trajera ventas en cuestión de días o meses, y no en años.

Además, dudo mucho que la sencilla motivación de vender me hubiese mantenido comprometido con proyectos tan extensos, consumiendo gran parte de mi tiempo de ocio durante años. Yo necesito motivaciones más profundas para comprometerme a un proyecto. Si nos volvemos muy técnicos, según la Pirámide de Maslow, para escribir un libro debería de llevarnos a los niveles de Autorrealización o Reconocimiento. La motivación de vender llegaría al nivel de Seguridad, el cual se puede conseguir de maneras mucho más sencillas.


Por lo que cierro esta discusión conmigo mismo, en la que los y las invito a participar, concluyendo que escribir un libro es un proyecto tan hermoso, tan complejo, tan extenso y motivante, que debemos llevarlo a cabo para autorrealizarnos. Si queremos escribir un libro solo para vender, les recomiendo mejor prestar un servicio de consultoría y recibirán ingresos en pocos meses.



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